Glosario - K

 

 

Karma.

La ley de causa y efecto, la ley de retribución; también llamada la ley del círculo, decreta que todo lo que hacemos regresa hasta nosotros al final de un ciclo para ser resuelto. Pablo dijo: “Pues lo que uno siembre, eso cosechará” (Gálatas 6:7). La ley del karma precisa la encarnación del alma para que ésta pueda pagar la deuda de sus abusos de la energía y la luz de Dios. Así, de una vida a otra el hombre determina su destino por medio de acciones, incluyendo en éstas pensamientos, sentimientos, palabras y obras. La transmutación del karma se puede acelerar con invocaciones a la llama violeta del Espíritu Santo.

 

Existe:
 

Karma Positivo.

Lo bueno de la vida que ha sido originado por causas nobles.


Karma Negativo.

Lo malo de la vida que ha sido originado por acciones malas.


El Maestro Tibetano (Djwal Kool) revela seis karmas que determinan nuestras vidas:


1. Karma Mundial, 2. Karma Racial, 3. Karma Sub-racial, 4. Karma Nacional, 5. Karma Familiar, 6. Karma Individual.

 

(Sánscrito karma, nominativo karma, “acto”, “acción”, “obra”.) Karma es energía/conciencia en acción; la ley de causa y efecto y retribución. Llamada también ley de círculo, que decreta que cualquier cosa que hagamos completará un círculo y regresará a nuestra puerta para resolución. Pablo dijo: “todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Newton observó: “Para toda acción hay una  reacción igual y opuesta. “La ley del karma requiere que el alma reencarne hasta que todos los ciclos kármaticos se hayan saldado. Así, de una vida a la siguiente el hombre determina su destino por sus acciones, incluyendo sus pensamientos, sentimientos, palabras y obras. Saint Germain enseña el sendero acelerado de la transmutación del karma con la llama violeta del espíritu santo y la trascendencia de las rondas de renacimientos a través del sendero de la cristeidad personal que conduce a la ascensión demostrada por Jesús.

 

Kuan Yin.

Maestra Ascendida. Conocida como la Diosa de la Misericordia porque personifica las llamas de la misericordia y de la compasión, ella guarda la llama de la Madre Divina para el pueblo chino, para toda Asia y el mundo. Como representante del séptimo rayo en el Consejo Kármatico, de ella irradian las cualidades de la misericordia, el perdón y la compasión para las evoluciones de la tierra, desde su templo etérico que está sobre Pekín, China. Kuan Yin ocupó el cargo de Chohán del Séptimo Rayo durante dos mil años hasta que Saint Germain lo asumió al finalizar el siglo XVIII. En el budismo chino, Kuan Yin es la forma femenina del Avalokitesvara hindú y tibetano, emanación del Buda Amithaba. Se le ha identificado con Tara, la Diosa Blanca del Tibet. Kuan Yin ascendió hace miles de años. Ella ha pronunciado los votos del Bodhisattava para servir a la tierra hasta que todos los hijos de la Luz sean libres.

 

Kuthumi.

Maestro Ascendido. Sirve junto con Jesús en el cargo de Instructor Mundial; anteriormente Chohán del segundo rayo; el maestro psicólogo; patrocinador de la juventud; jefe de al Orden de los Hermanos y hermanas del Manto Dorado y del Templo de la Iluminación, en el etérico de Cachemira, conocido también como la Catedral de la Naturaleza. El Maestro tiene  un foco en Shigatse, Tibet, donde toca su gran órgano, atrayendo la armonía del cosmos por medio de los fuegos sagrados de su corazón. Con su música celestial, envía sanación y paz a lo largo y ancho del planeta a las almas en transición (especialmente en el momento de la muerte) y las guía a los retiros etéricos de la Gran Hermandad Blanca, para que reciban instrucción en preparación para su siguiente vida terrena. Él inspira a arquitectos, poetas y científicos con la memoria mística de la armonía de su propia alma con la geometría celestial y el ritmo de las estrellas. A lo largo de la evolución de su alma en el sendero de la automaestría, Kuthumi encarnó como:

 

Tutmosis III, que reinó c. 1503-1450 a C., en Egipto. El más grande de los faraones; gobernante adepto, conquistador militar y patrocinador de las artes. Se considera que fue el arquitecto del imperio Egipto.

 

Pitágoras, c 582-c 507 a C., filósofo y matemático griego.

Estableció la escuela de los misterios en Trotona, Italia, donde instruyó a su comunidad de iniciados. Sus doctrinas influyeron en muchos grandes filósofos.

 

Baltasar, siglo primero, uno de los tres reyes magos (astrónomos/adeptos), que calcularon la hora y el lugar de nacimiento de Cristo Niño y viajaron procedentes del Oriente a rendirle tributo.

 

San Francisco de Asís, 1182-1226, Italia. Fundador de la orden de los franciscanos, fue el “divino poverello” que abrazó a la  “Señora Pobreza”; es el primer santo del que se sabe que recibió los estigmas.

 

Cha Jahán, 1592-1666, India. Emperador mongol que impulsó a la India a una edad dorada de arte y arquitectura, ejemplificada en el magnifico Taj Mahal, santuario construido en Agra, su capital, para su llama gemela.

 

Koot Hoomi Lal Singh, brahmán cachemirita del siglo XIX, Shigatse, Tibet; llamado también K.H. En 1875 fundó, con Él Morya, la Sociedad Teosófica para que la humanidad recuperara la antigua sabiduría que yace tras todas las religiones del mundo.

 

 

Kuthumi.

Maestro ascendido que sirve a Jesús con el cargo de Instructor Mundial; es responsable de exponer las enseñanzas de este ciclo de dos mil años a la era de  Acuario que conducen a la automaestría individual y a la conciencia Crística; maestro psicólogo: patrocinador de la juventud: estuvo encarnado como san Francisco de Asís; también llamado K. H. quien, junto con el Morya, fundó la Sociedad Teosófica en 1875 para volver a familiarizar a los hombres con al antigua sabiduría que es el fundamento de todas las religiones principales.

 


GLOSARIO

PRINCIPAL