Glosario - C

 

 

Calificación.
Acto mediante el cual la mente y los sentimientos de un ser humano determinan las cualidades de un pensamiento, sentimiento o acciones propias o ajenas. Existe la calificación negativa que es dañina y destructiva y la calificación positiva que es benéfica y constructiva.

Campana.
Símbolo del Cristo Interno que llama a la contemplación. Su teñir ahuyenta a las fuerzas siniestras y atrae la presencia de los Ángeles y seres de Luz. Patrón electrónico de la Madre Alexa.


Campo de Fuerza.

Es un vórtice de energía calificado por un Maestro Ascendido, Ser de Luz o discípulo, con una cualidad Divina para ser utilizada en servicio de la humanidad.

Círculo Mágico.

Círculo energético que se conforma alrededor de una persona por el poder de la Presencia "Yo Soy". Tiene el poder de realizar milagros y proteger. Se puede invocar escuchando la Obertura de "El Oro del Rin" de Richard Wagner.

Concepto Inmaculado.

Patrón de perfección puro e inmaculado que se tiene como designio Divino para cada ser humano, situación, lugar o cosa. El Concepto Inmaculado demanda la perfección para todo lo existente. Puede ser sostenido y manifestado a través de la mente y el sentimiento.

Cordón Plateado.

Triple nexo de unión entre el "Yo Soy", El Cristo y la personalidad. Penetra por la cabeza, entre el parietal y el occipital y se ancla en el corazón humano alimentando la Sagrada Llama Triple del Corazón.


Cristalización.
Convicción que está muy arraigada en nuestra mente. Existen cristalizaciones muy negativas que requieren de nuestras afirmaciones para disolverlas. La mala voluntad, la estupidez, el odio, la depresión, las enfermedades, el mentir, la pobreza y el rencor son cristalizaciones que hemos de disolver con el uso de La Llama Violeta.

Cristo Interno.

Segundo Aspecto de la Trinidad en el ser humano conocido como el "Ego" y también como el Alma Espiritual. Es un Ángel Solar encadenado por amor a los hombres para ascender a la Divina Presencia "Yo Soy" los cuatro vehículos inferiores. Vive en el plano mental superior, es el punto de unión de la Tríada Monádica del "Yo Soy" con el cuaternario inferior de la personalidad. Se manifiesta como una Llama Triple.: Azul Voluntad, Dorado Sabiduría, Rosa Amor

Su residencia es un Loto de doce pétalos y su nombre es "Om many padme hum" que quiere decir "Yo Soy lo que Yo Soy" o "Yo soy la joya en el Loto".

 

 

Chakras.

(Palabra sánscrita que significa rueda, disco, círculo.) Término usado para referirse a los centros de luz ubicados en el cuerpo etérico y que guían el flujo de la energía a los cuatro cuerpos inferiores del hombre. Hay siete chakras principales, cinco chakras menores, que se corresponden con los cinco rayos secretos, y un total de 144 centros de luz en el cuerpo del hombre.

 

Chela.

Discípulo de un líder espiritual o gurú. Estudiante que posee una autodisciplina extraordinaria y devoción; iniciado por un maestro ascendido, por el Buda o por los Instructores Mundiales al servicio de la causa de la Gran Hermandad Blanca. Un adepto del Cristo en el proceso de alcanzar su automaestría. (Es término sánscrito que significa esclavo o siervo.)

 

Chohán.

Término tibetano usado para referirse a un señor o maestro, un jefe. Cada uno de los siete rayos tiene un chohán que enfoca la conciencia Crística del rayo. Los nombres de los chohanes de los rayos (cada uno un maestro ascendido que es representante de uno de los siete rayos para quienes evolucionan en la Tierra) y el emplazamiento de sus retiros en el plano etérico es el siguiente:

 

-Primer rayo, El Morya, Retiro de la Buena Voluntad, Darjeeling (India);

-Segundo rayo, Lanto, Retiro del Royal Teton, Jackson Role (Wyoming);

-Tercer rayo, Pablo el Veneciano, Chteau de Liberté, Francia meridional, así como el monumento a Washington, en la ciudad de Washington;

-Cuarto rayo, Serapis Bey, Templo de la Ascensión en Luxor (Egipto);

-Quinto rayo, Hilarión, Templo de la Verdad, Creta;

-Sexto rayo, Maestra Nada, Retiro Árabe, Arabia Saudita;

-Séptimo rayo, Saint Germain, Cueva de los Símbolos (Wyoming), Cueva de la Luz (India) y mansión Rakoczy (Transilvania).

 

Conciencia Crística.

Conciencia o conocimiento del yo en el Cristo y como él; logro del nivel de conciencia equivalente al que alcanzó Jesús el Cristo; logro de la acción equilibrada de poder, sabiduría y Amor—de Padre, Hijo y Espíritu Santo— y la pureza de la Madre por medio de la llama trina equilibrada dentro del corazón.

 

Consejo Kármico.

Véase Señores del Karma.

 

Cosmos.

El universo concebido como un sistema armonioso y ordenado; todo lo que existe en el tiempo y el espacio, incluyendo el espectro de la luz, las fuerzas de los cuerpos, los ciclos de los elementos, la vida, la inteligencia, la memoria y dimensiones más allá de la percepción física.

 

Cuatro cuerpos inferiores.

Cuatro revestimientos de conciencia de cuatro frecuencias diferentes que rodean al alma: físico, emocional, mental y etérico; constituyen vehículos para el alma en su viaje por el tiempo y el espacio. El cuerpo etérico alberga el patrón de la identidad del alma y contiene la memoria de todo lo que le ha sucedido al alma y de todos los impulsos que ésta ha enviado. El cuerpo mental es el receptáculo de las facultades cognoscitivas; cuando está purificado, puede convertirse en la Mente de Dios. El cuerpo de los deseos o cuerpo emocional, denominado cuerpo astral en la literatura oriental, alberga los deseos superiores e inferiores y registra todas las emociones. El cuerpo físico es el que le permite al alma progresar en el universo material. La funda etérica, la de vibración más elevada, es la puerta de entrada a los tres cuerpos superiores: el Yo Crístico, la Presencia YO SOY y el Cuerpo Causal.

 

Cuerpo Causal.

Esferas de luz que rodean a la Presencia YO SOY a niveles espirituales. Las bandas de color del Cuerpo Causal contienen los registros de los actos virtuosos que hemos realizado para gloria de Dios y bendición del hombre a lo largo de nuestras muchas encarnaciones en la Tierra.

 

Cuerpos sutiles.

Véase cuatro cuerpos inferiores.

 

Ciclopea.

Elohim del quinto rayo, el Ojo Omnividente de Dios; ayuda a precipitar y a mantener el concepto inmaculado.

 

Chakra.

(Sánscrito para “rueda”, “disco”, “circulo”.) Término utilizado para denotar los centros de luz enraizados en el cuerpo etérico y que gobiernan el flujo de energía hacia los cuatro cuerpos inferiores del hombre. Hay siete chakras principales que  corresponden a los siete rayos, y un total de 144 centros de luz en el cuerpo del hombre. Los siete chakras principales, el rayo, el nombre en sánscrito y el color de cada uno son: primer Rayo, garganta, Vishúddha, azul; Segundo Rayo, coronilla shasrara, amarillo; Tercer rayo, corazón, Anahata, rosa; Cuarto rayo, base de la columna, Muladhara, blanco; Quinto Rayo, tercer ojo, Ajna, verde; Sexto Rayo, plexo solar, Manipura, púrpura y oro; Séptimo Rayo, sede del alma, Svadhisthana, violeta.

 

Chamuel.

Véase Arcángel.

 

Chela.

(Hindi cela, del sánscrito ceta “esclavo”, esto es, “siervo”.)

En la India, discípulo de un maestro religioso o Gurú. Término utilizado generalmente para hacer referencia a un estudiante de los Maestros Ascendidos y sus enseñanzas. Específicamente, estudiante disciplinado y devoto más allá de lo ordinario, iniciado por un Maestro ascendido y que sirve a la causa de la Gran Hermandad Blanca.

 

Chispa Divina.

Véase Llama trina.

 

Chohán.

Señor o maestro; jefe. Cada uno de los siete rayos tiene un Chohán que concentra la conciencia crística del rayo, que en realidad constituye la ley del rayo que rige su uso justo en el  hombre. Habiendo personificado y demostrado esta ley del rayo a lo largo de numerosas encarnaciones, y habiendo pasado iniciaciones tanto antes como después de la ascensión, el candidato es nombrado para ocupar el cargo de Chohán por el Maha Chohán, “Gran señor”, a su vez el representante del espíritu Santo en todos los rayos. Los nombres de los choanes de los rayos (Maestros ascendidos que representan uno de los siete rayos para las evoluciones de la tierra) y la ubicación de sus focos físicos/etéricos son los siguientes: Primer rayo, El Morya, Retiro de la Voluntad de Dios, Darjeeling, India. Segundo rayo, Lanto, Retiro del royal Teton, Grand Teton, Jackson Hole, Wyoming, EUA. Tercer Rayo, Pablo Veneciano, Château de Liberté. Sur de Francia, con un foco de la llama trina en el monumento a Washington, Washington, D.C. Cuarto Rayo; Serapis Bey, Templo y retiro de la Ascensión en Luxor, Egipto. Quinto Rayo, Hilarión (el apóstol Pablo), Templo de la Verdad, Creta. Sexto Rayo, Nada, retiro Árabe, en Arabia Saudita. Séptimo rayo, Saint Germain, Retiro del Royal Teton, Grand Teton, Wyoming: Cueva de los Símbolos,  Table Mountain, Wyoming. Saint Germain también trabaja desde los focos de luz del gran Director Divino: la cueva de luz en la India y la Mansión Rakoczy en Transilvania, donde Saint germain preside en su función de jerarca.

 

Ciencia de la Palabra hablada.

Véase Palabra Hablada.

 

Ciudad Cuadrangular.

La Nueva Jerusalén; arquetipo de las ciudades étericas de luz de la era dorada que existe incluso ahora en el plano etérico (en el cielo) y a la espera de descender a la manifestación física (en la tierra). San Juan el revelador vio el descenso de la Ciudad santa como la geometría inmaculada de lo que ha de ser y que ya es en los reinos invisibles de luz: “y yo, Juan, vi la santa ciudad, la Jerusalén nueva, que descendía del cielo, de Dios.” Así que para que esta visión y esta profecía se cumplan, Jesús nos enseñó a orar con la autoridad de la Palabra hablada:

“! Venga a nos tu reino en la tierra como en el cielo ¡” Metafísicamente hablando, la ciudad Cuadrangular es la mandala de los cuatro planos y los cuatro cuadrantes del universo de la Materia; son los cuatro lados de la Gran Pirámide de la conciencia crística focalizada en las esferas de la Materia.

Las doce puertas son puertas a la conciencia del cristo que señalan las líneas y los grados de las iniciaciones que él ha preparado para sus discípulos. Las doce puertas son puertas abiertas a las doce cualidades del Cristo cósmico sostenidas por  las doce jerarquías solares ( que son emanaciones del gran Sol Central) para todos aquellos que se han investido del amor ardiente y todo consumidor del espíritu, aquellos que en gracia quieran entrar “por sus puertas con reconocimiento y por sus atrios con alabanza”.

 

Las almas no ascendidas pueden invocar la mandala de la ciudad para la manifestación de la conciencia crística como arriba, a sí abajo. La Ciudad Cuadrangular contiene el diseño de la identidad solar (soul: del alma) de los 144,000arquetipos de los hijos e hijas de Dios, necesarios para focalizar la Integridad Divina de Su conciencia en una dispensación en particular. La luz de la ciudad se emite desde la Presencia YO SOY, la del Cordero, el Cristo Cósmico, desde el Yo Crístico. Las gemas son los 144,000 focos y frecuencias de la luz anclados en los chakras del Cristo Cósmico.

 

Concepto Inmaculado.

El concepto o imagen puros del alma que Dios guarda en Su Mente; cualquier concepto puro que guarda cualquier parte de la vida para o en beneficio de otra parte de la vida. El ingrediente esencial para cualquier experimento alquímico, sin el cual no puede realizarse exitosamente. La habilidad para guardar la imagen de la pauta perfecta que se va a precipitar, de tener la visión para que un proyecto se termine, de tener una fotografía mental, de retenerla y de llenarla  de luz y de Amor y alegría: todas éstas son claves para la ciencia del concepto inmaculado enseñado por la Madre María, así como por el Maestro Alquimista. Ejercitar la visión interna a través del tercer ojo es un proceso de purificación gracia al cual, como Jesús dijo, “si tu ojo fuere sincero-y sinceramente, inamoviblemente centrado en nuestro Amado Dios-todo tu cuerpo será luminoso” –esto es, estará lleno de la Presencia iluminadora del Cristo.

“Dios es el practicante por excelencia del concepto inmaculado.

 

Por mucho que se aleje el hombre de su individualidad, Dios siempre contempla al hombre de la imagen de Realidad en la que Él lo creo…Esta ciencia del concepto inmaculado la practican los ángeles en el cielo. Es la ley que está escrita en las entrañas del hombre, que en el fondo de su corazón le es conocida, aunque sólo vagamente la recuerda en la mente exterior. Se basa en la visualización de una idea perfecta que luego se convierte en un imán que atrae las energías creativas del espíritu Santo hacía su ser para llenar el patrón que se guardó en la mente.

 

Conciencia Cósmica.

1. La percepción de Dios de Sí Mismo en y como el cosmos. 2. La percepción del hombre de sí mismo de que vive, se mueve y tiene existencia dentro de las esferas de la Autopercepción cósmica de Dios. La percepción de uno mismo cumpliendo los ciclos cósmicos en y a través del Gran Yo Divino; la percepción de uno mismo como parte de Dios en dimensiones cósmicas; alcanzar y pasar iniciaciones a través de la sacralizad del Cristo Cósmico que llevan a la autorrealización Divina en El Universal.

 

Conciencia Crística.

La conciencia o percepción de uno mismo en y como el Cristo; alcanzar un nivel de conciencia conmensurable como el que alcanzó Jesús, el Cristo. La conciencia Crística es la culminación dentro del alma  de esa Mente que estaba en Cristo Jesús. Es alcanzar la acción balanceada de Poder, Sabiduría y Amor – el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo – y la pureza de la Madre gracias a una llama trina del corazón equilibrada. Es la  Fe perfeccionada en el deseo de hacer la Voluntad de Dios, la Esperanza en la salvación de Cristo Jesús gracias al sendero de su justicia realizado en nosotros, y la excelencia de la Caridad en el Amor puro que significa dar y recibir en el SEÑOR.

 

Conciencia de Dios.

La conciencia, o percepción, del verdadero ser como manifestación de Dios; la percepción del YO SOY El QUE YO SOY, o Presencia YO SOY, en, a través de y más allá de uno mismo en manifestación universal; la habilidad de mantener esta percepción deliberada de Sí Mismo como Dios – omnipotente, omnisciente y omnipresente – dondequiera que uno, como Existencia, esté y declare, en la plenitud de la Luz “He aquí que, porque Tú eres, YO SOY.” El estado de Automaestría Divina en el que uno guarda esta vibración de la Integridad Divina del principio de Alfa y Omega en los planos del Espíritu-Materia. El plano de la conciencia de Dios es el  reino de Dios. Y todo los que ahí viven (más allá de los reinos terrenales/celestiales) son en verdad extensiones de la propia conciencia de Dios –exclusivamente Suyos en la más alta expresión de Amor. Véase también Conciencia cósmica.

 

Conciencia de masas.

La conciencia colectiva de la humanidad; la conciencia colectiva de la raza; el común denominador más bajo de la percepción colectiva de la humanidad que vibra en el nivel del plano astral. La mente de las masas es la mente colectiva, computarizada, programada de la humanidad.

 

Conciencia humana.

Esa conciencia que se percibe a si misma como humana: limitada, mortal, caída, pecaminosa, expuesta al error y a las pasiones de los sentidos, y que por tanto declara con el Hijo del hombre: “No puedo yo de mí mismo (humano) hacer nada. Más el padre (la Presencia YO SOY) que está en mí, Él hace las obras del SEÑOR:

 

Consejo de Darjeeling.

Un consejo de la Gran Hermandad Blanca compuesto por Maestros Ascendidos y chelas no ascendidos, encabezado por el Morya, su jefe. Su seda está en Darjeleeling, India, en el retiro etérico del Maestro. Entre sus miembros están la Madre maría, Kuan Yin, el Arcángel Miguel, el Gran Director Divino, Serapis Bey, Kuthumi, Djwal Kull y muchos otros cuyo obejetivo es entrenar a las almas para servir al mundo en el gobierno de Dios y al economía, para las relaciones internacionales y para establecer al Cristo interno como fundamento de las religiones, la educación y el regreso a la cultura de la música y de las artes que existieron en las eras doradas.

 

Consejo Kármico.

Véase Señores del Karma.

 

Contaminación (de la energía).

“Empañar” al hombre y a la mujer caídos: la proliferación del mal (evil, energy veil) por el mal uso del libre albedrío por parte de las almas que evolucionan en el tiempo y el espacio. Aplicación incorrecta de la energía de Dios. Matizar negativamente la conciencia de Dios y la fuerza vital para multiplicar la oscuridad, la duda, la enfermedad, la degeneración y ala muerte en vez de la Luz, el amor, la Integridad Divina, la Paz y la Libertad. Las energías contaminadas que abruman el aura y el cinturón electrónico de la gente y de su planeta son el resultado directo de esta perversión alquimica, de la química total de Dios, la ciencia de la creación que el Padre y el Hijo nos conminan a “tratar” (“TRY”) como creadores con el Gran Alquimista mismo.

 

Corazón Diamantino.

Una concentración de los fuegos sagrados de la voluntad de Dios que se aglomeran en una matriz en forma de Su plan divino y de Su diseño interno (etérico) de la vida en su totalidad. De ahí que sea un término utilizado para describir el corazón de los Maestros Ascendidos, los ángeles devas y los chelas que encarnan la voluntad de Dios. Con frecuencia sea socia a El Morya y a María la Madre de Jesús. El Corazón Diamantino de Dios posee la calidad del diamante; su dureza resiste toda estrategia siniestra del anti-Ser y de la anti-Voluntad.

 

Al mismo tiempo refleja la brillantez del Amor/Sabiduría a lo largo y ancho de la creación – magnificando y proyectando las virtudes prismáticas y los poderes carismáticos del Espíritu Santo que encarnan los hijos e hijas de Dios ascendidos y no ascendidos.

 

Corriente de vida.

La corriente de vida que emana de la Fuente única, de la Presencia YO SOY en los planos del Espíritu, y desciende a los planos de la Materia donde se manifiesta como la llama trina anclada en el chakra del corazón para sustentar al alma en la Materia y nutrir a los cuatro cuerpos inferiores.

 

Cosmos.

 El universo concebido como un sistema ordenado y armonioso; un sistema autoincluyente ordenado y complejo.

 

Todo lo que existe en el tiempo y el espacio, incluyendo espectros de luz, fuerza de los cuerpos, ciclos de los elementos – vida, inteligencia, memoria, registros y dimensiones más allá de la percepción física -, calculado matemáticamente como evidencia de cosas no vistas todavía, pero que aparecen en el cosmos del espíritu que coexiste con el cosmos de la Materia y lo interpenetra como una rejilla de luz. Nuestro cosmos material de la Madre consta de la creación total física/astral de universos conocidos y desconocidos. Nuestro cosmos espiritual del Padre que nos rodea  cubre el diseño interno y la moción de la Primera Causa y causalidad en virtud de la cual Su Mente Universal enmarca y cuelga mundos y los planos de los efectos /karma) en que vivimos se mantiene por un tiempo.

 

Cristo.

(Del griego Cristos “ungido”) Mesías (del hebreo y arameo “ungido”); “el Ungido”, aquel al que se dota y se infunde –se unge- de la Luz (el hijo) de Dios. La Palabra, el Logos, La Segunda Persona de la Trinidad: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad…Aquél era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene al mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por él: y el mundo no lo conoció.” En la Trinidad hindú de Brama, Vishnu y Shiva, el término “Cristo” corresponde a la encarnación de Vishnu, el Preservador; Avatara, hombre Dios, El que despeja la oscuridad, Gurú.

 

El Cristo Universal.

Es el mediador entre los planos del Espíritu y los planos de Materia; personificado como el Yo Crístico, es el mediador entre el Espíritu de Dios y el alma del hombre.

 

El Cristo Universal sostiene el nexo (el flujo en forma de ocho) de la conciencia a través del cual las energías del padre (Espíritu) pasan a sus hijos para la cristalización (Christ-realization: realización Crística) de la llama de Dios por el esfuerzo de su alma en el vientre cósmico (la matriz) de la Madre (Materia). A este proceso se le llama materialización (Mater-realization), “El Descenso”. El proceso por el cual las energías aglutinadas de la Madre en el alma pasan a través del nexo de la conciencia crística hacia el Padre es la aceleración llamada espiritualización. “El Ascenso”. Otro nombre que se le da al proceso mediante en cual la energía del alma regresa de la Materia al Espíritu es sublimación (sublimation o sublime action: acción sublime) o transmutación.

 

El alma experimenta la consumación de este proceso, siendo ya una con el Hijo, como la ascensión, la unión con el espíritu de la Presencia YO SOY, el Padre. La ascensión es el cumplimiento en el cielo de la promesa de Jesús en la tierra. “En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros…El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.”

 

La fusión de las energías de la polaridad positiva y negativa de la Divinidad en la creación ocurre a través del Cristo Universal, el Logos sin el cual “nada de lo que es hecho, fue hecho”. El flujo de luz de Macrocosmos hacia el Microcosmos, del espíritu (la Presencia YO SOY) al alma y de regreso siguiendo la espiral del ocho, se cumple a través de este bendito Mediador que es Cristo, el SEÑOR, la verdadera encarnación del YO SOY EL QUE YO SOY. Ya que Jesús es ese Verbo encarnado, puede decir; “EL YO SOY (el YO SOY en mí) es la Puerta Abierta (al cielo y a la tierra) que ningún hombre puede cerrar”, y “ Todo el Poder me es dado (a través del YO SOY en mí) en el cielo y en la tierra”, y también “He aquí, YO  SOY en mí es) el que está vivo siempre –como arriba, así abajo – y tiene las llaves del reino de los cielos y las llaves de la muerte y el infierno, y a quienquiera que el Padre quiera yo se las doy, y son dadas en su nombre.” Esto que aun hoy afirma el Maestro Ascendido Jesucristo también lo afirma para vosotros vuestro Santo Ser Crístico. Así, el Cristo Universal del Hijo único y de los muchos efectivamente mediatiza la Presencia del YO SOY hacia vosotros a través de vuestro propio y amado Santo Ser Crístico.

 

Ésta es la verdadera comunión con el Cristo Cósmico cuyo Cuerpo (Conciencia) fue “compartido, individualizado para cada hijo del corazón del padre. Los Hijos de Dios son depositarios de la Máxima Luz para los que aún son criaturitas en Cristo.

 

El término “Cristo” o “ser crístico” también denota un cargo en la jerarquía que ocupan los que han alcanzado la automaestría en los siete rayos y los siete chakras del Espíritu Santo. La Maestría Crística incluye equilibrar la llama trina (los atributos divinos del Poder, Sabiduría y Amor) para la armonización de la conciencia y la implementación de la maestría de los siete rayos en los chakras y en los cuatro cuerpos inferiores mediante la Llama de la Madre (la Kundalini elevada). En la hora designada para la ascensión, el alma así ungida eleva el espiral de la llama trina desde debajo de los pies, pasando por toda la forma, para la transmutación de todo átomo y célula de tu ser, conciencia y mundo. La saturación y la aceleración de los cuatro cuerpos inferiores y del alma mediante esta luz transfiguradora de la Llama Crística ocurre en parte durante la iniciación en parte durante la iniciación de la transfiguración, se incrementa con la resurrección y adquiere plena intensidad durante el ritual de la ascensión.

 

El Yo Crístico individual, el Cristo personal, es el iniciador de toda alma viviente. Cuando el individuo pasa a estas diversas iniciaciones en el sendero de la cristeidad, incluyendo “matar al morador del umbral”, se gana el derecho a que se le llame ser crístico así como el hombre de hijo o hija de Dios. Hay quienes, en eras pasadas, se ganaron semejante título y comprometieron esa culminación o no lograron manifestarla en encarnaciones subsiguientes. En esta era el Logos los requiere para que manifiesten su maestría divina interna y la perfeccionen en el plano físico mientras están en encarnación física. Por lo tanto, para asistir a los hijos e hijas de Dios en hacer que su manifestación sea conmensurable con su Luz interior, los Maestros de la  Gran Hermandad Blanca han publicado sus enseñanzas a través de los Maestros Ascendidos y de sus Mensajeros en este siglo. Y Saint Germain fundó la Fraternidad de Guardianes de la Llama, a través de la cual envía lecciones mensuales graduadas a los miembros de esta orden, dedicada a guardia la llama de la Vida en todo el mundo. Antes de pasar con éxito las iniciaciones del discipulado, se hace referencia al individuo como hijito de Dios, en contraste con el término “Hijo de Dios”, que denota la plena Cristeidad, en la cual el alma, en y como Hijo del hombre se ha fundido en el Hijo de Dios siguiendo el ejemplo de Jesucristo.

 

Con la expansión de la conciencia del Cristo, el ser crístico avanza para alcanzar la realización de la conciencia crística en el nivel planetario y es capaz de sostener el equilibrio de la Llama Crística para las evoluciones del planeta. Cuando logra esto, asiste a los miembros de la jerarquía celestial que presentan su servicio en el cargo de Instructores Mundiales y al Cristo planetario. Véase también Gráfica de tu Yo Divino, Jesús.

 

Cuatro cuerpos inferiores.

Véase Cuerpos del hombre, Cuerpo físico, Cuerpo Mental, Cuerpo emocional, Cuerpo etérico.

 

Cuerpo astral.

Véase cuerpo emocional.

 

Cuerpo causal.

El cuerpo de la Primera causa; siete esferas concéntricas de luz y conciencia que rodean a la Presencia Yo Soy en los planos del Espíritu, cuyos moméntum, aumentados por las Buenas Palabras y Obras del SEÑOR manifestadas por el alma en todas sus vidas pasadas, son accesibles hoy momento a momento, según los necesitemos. Nuestros  recursos espirituales y nuestra creatividad –talentos, gracias, dones y genio, almacenados gracias al servicio ejemplar en los siete rayos – pueden ser atraídos del Cuerpo Causal invocando  a la Presencia YO SOY en nombre del Yo Crístico. El Cuerpo Causal es el lugar donde nos “hacemos tesoros en el cielo”, es el almacén de toda cosa buena y perfecta que forma parte de nuestra verdadera identidad. Además, las grandes esferas del Cuerpo Causal  son el lugar de morada de Dios el Altísimo al que Jesús se refería cuando dijo: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay…voy, pues, a preparar lugar para vosotros…Vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo: para que donde yo estoy (ahí donde Yo, el Cristo encarnado, SOY en la Presencia Yo SOY), vosotros también estéis.” El Cuerpo Causal es la mansión, o morada, del Espíritu del YO SOY EL QUE YO SOY hacía el cual el alma retorna a través de Cristo Jesús y el Yo Crístico individual en el ritual de la ascensión. Pablo se refería al Cuerpo Causal cuando dijo: “porque una estrella es diferente de otra en gloria”. Véase también Gráfica de tu Yo Divino.

 

Cuerpos de los deseos.

Véase cuerpo emocional.

 

Cuerpo emocional.

Uno de los cuatro cuerpos inferiores del hombre, que corresponde al elemento agua y al  tercer cuadrante de la Materia, el vehículo de los deseos y sentimientos de Dios que se manifiestan en el ser del hombre. Llamado también cuerpo astral, cuerpo de los deseos y cuerpo de los sentimientos.

 

Cuerpo físico:

El más denso de los cuatro cuerpos inferiores del hombre, correspondiente al elemento tierra  y al cuarto cuadrante de la Materia, el cuerpo que es el vehículo para la estancia del alma en la tierra y el foco para la cristalización en la forma de las energías de los cuerpos etéricos, mental y emocional.

 

Cuerpo mental.

Uno de los cuatro cuerpos inferiores del hombre, que corresponde al elemento aire y al segundo cuadrante de la Materia; el cuerpo del que se espera que sea el vehículo, o el recipiente, de la Mente de Dios o Mente del Cristo. “Haya, pues, en vosotros esta Mente (Universal) que hubo también en Cristo Jesús.” Hasta que no es avivado, este cuerpo sigue siendo el vehículo de la mente carnal, a menudo llamado cuerpo mental inferior, en contraste con el Cuerpo Mental Superior, sinónimo de Yo Crístico o de conciencia crística.

 

Cuerpo del hombre.

Los cuatro cuerpos inferiores son cuatro envolturas que se componen de cuatro frecuencias distintas que rodean al alma (física, mental, emocional y etérica) y que proporcionan los vehículos para que  el alma realice su viaje por el tiempo y el espacio. La envoltura etérica es la más alta en vibración y es la puerta hacia los cuatro cuerpos superiores que son el Yo Crístico, la Presencia YO SOY y el Cuerpo Causal.

Véase también Gráfica de tu Yo Divino, Cuerpo etérico, Cuerpo mental, Cuerpo emocional, Cuerpo físico.

 

Cuerpo etérico.

Uno de los cuatro cuerpos inferiores del hombre, que corresponde al elemento fuego y al primer cuadrante de la Materia; llamado la envoltura del alma y que sustenta el diseño interno del plan divino y la imagen de la perfección crística que está llamada a representar en el mundo de la forma. Llamado también cuerpo de la memoria. Sanat Kumara anunció el primer día del año de 1985 que la tierra había recibido una nueva capa etérica conteniendo el registro y el diseño interno del plan divino original del planeta, y que la oportunidad de que el   mundo restaurara la era dorada nunca había sido sido más grande.

 

Cueva de los Símbolos.

Retiro físico y etérico del maestro Saint Germain ubicado en Table Mountain, en las Montañas Rocallosas en las inmediaciones de Wyoming. Aquí los iniciados del Séptimo Rayo son llevados en sus cuerpos sutiles para prepararse para la ascensión. Los candidatos reciben enseñanzas directamente del Maestro Alquimista en los misterios sagrados de la cristeidad así como en la ciencia y la tecnología de la nueva era.

 

En los laboratorios de química y de electricidad de este retiro los científicos están perfeccionando fórmulas e inventos que se les ha permitido sacar de ciudades herméticamente sellados que se encuentran en el fondo del océano Atlántico, y que han sido protegidas desde el hundimiento de la Atlántida. Saint Germain es el guardián de los registros de los avanzados logros científicos y espirituales de  de civilizaciones antiguas que se difundirán en la era dorada de Acuario –a la que Saint Germain y sus estudios de alquimia abren la puerta. Hay tres focos en la Cueva de los Símbolos diseñados para ayudar a las almas en el proceso de la ascensión: el Acelerador Atómico, el Espejo de Cristal y la Esfera de Luz.

 


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