Glosario - A

 

 

 

Actividad "Yo Soy".

Organización fundada en la ciudad de Los Ángeles California, el Año de 1930 por el reconocido discípulo del Maestro Saint Germain, Godfré Ray King o mejor conocido como Guy Ballard. Fue la primera organización en dar a conocer públicamente la Llama Violeta, El "Yo Soy" y la Jerarquía Espiritual para la Nueva Era. Muchas enseñanzas metafísicas están basadas en esta actividad.

Acuario.
Era actual. Signo del Zodíaco regido por Acuarias otorgando el ímpetu del progreso, estimulación e intensificación del crecimiento espiritual. Según el Maestro Djwal Kool para el ser común es la carga del yo, en el evolucionado es la dedicación al Cristo y la carga de la humanidad, y en el Iniciado es el Servidor de todos y la Carga del Mundo.


Afirmación.
Acto positivista de decretar. Aunado a la mente y el sentimiento es capaz de destruir toda cristalización o situación negativa contraria a la Verdad.

 

Alma.

Ya sea que ocupe un cuerpo masculino o femenino, el alma es el complemento femenino del Espíritu, que es masculino. Dios es un Espíritu y el alma es el potencial vivo de Dios. El alma puede perderse; el Espíritu nunca puede morir. La reunión del alma y el Espíritu es el matrimonio alquímico que hace inmortal al alma gracias al ritual de la ascensión.

 

Alquimia.

Ciencia espiritual consistente en cambiar los elementos viles de la naturaleza humana por el oro del Cristo. Durante la Edad Media, los científicos usaban estas leyes y técnicas para convertir el plomo en oro. El Maestro Ascendido Saint Germain ha escrito un libro que explica la ciencia sagrada de la alquimia. (Véase la bibliografía)

 

Arcángel.

Rango más alto en la orden de los ángeles. Cada uno de los siete rayos tiene un arcángel al frente del mismo quien, con su complemento divino o arcangelina, encarna la conciencia divina de ese rayo y dirige a las bandas de ángeles que están bajo sus órdenes.

 

Ascensión.

Ritual gracias al cual el alma se reúne con el Espíritu del Dios Vivo, la Presencia YO SOY. La ascensión es la culminación del viaje victorioso en Dios que realiza el alma por el tiempo y el espacio. Esta reunión con Dios, que indica el final de las rondas del karma y del renacimiento y el regreso a la gloria del Señor, es la meza de la vida para los hijos e hijas de Dios. El alma se reviste de su traje de boda y asciende a través de su Yo Crístico hasta la Presencia YO SOY.

 

Astrea.

Elohim del Cuarto Rayo de la Pureza, libera a las almas del plano astral y de las proyecciones de las fuerzas de las tinieblas. (Véase Elohim.)

 

 

Adepto.

Un verdadero adepto es un iniciado de la Gran Hermandad Blanca con un alto grado de realización, especialmente en cuanto al control de la Materia, las fuerzas físicas, los espíritus de la naturaleza y las funciones corporales; es en todo punto el alquimista que pasa por las iniciaciones avanzadas del fuego sagrado en el sendero de la ascensión.

 

Alfa y Omega.

La Totalidad Divina del dios Padre-Madre, declarada por Cristo Señor como “el principio y el fin” en el Apocalipsis. Llama gemelas ascendidas de la Conciencia Crística Cósmica que sostienen el equilibrio de la polaridad masculina y femenina de la Deidad en el Gran Sol Central del cosmos. Así, por mediación del Cristo Universal (la palabra encarnada), el padre es el origen y al Madre el cumplimiento de los ciclos de la conciencia de Dios expresada a lo largo y ancho de la creación del espíritu y la Materia.

 

Alma.

Dios es un espíritu y el alma es el potencial viviente de Dios.

La petición que el alma hizo de libre albedrío y su separación de Dios tuvo como consecuencia el descenso de este potencial al estado inferior de la carne. Sembrada en deshonor, el alma está destinada a ser elevada con honor a la plenitud de ese estado divino que es el Espíritu único de toda la Vida. El alma puede perderse; el Espíritu no puede morir.

El alma permaneces como un potencial caído, debe ser imbuida de la realidad del Espíritu, purificada por medio de la oración y la súplica, y regresada a la gloria de la cual descendió, y  a la unidad del Todo. Esta reunión del alma con el Espíritu es el matrimonio alquímico que determina el destino del ser y lo hace uno con la Verdad inmortal. Cuando este ritual se completa, se entroniza al Ser superior cuando se admite que el señor de la Vida y el potencial de Dios, realizado en el hombre, es el Todo-en-Todo.

 

Ángel.

Espíritu, heraldo, emisario divino; mensajero enviado por Dios para que entregue a Sus hijos Su Palabra. Espíritus ministrantes enviados para atender a los herederos del Cristo, para confortar, proteger, guiar, fortalecer, enseñar, aconsejar y prevenir. Cohortes de la Luz al servicio de los seres crísticos, los hijos e hijas de Dios, por todo del cosmos. Un “ángulo” de la conciencia de Dios –un aspecto de Su Autoconciencia; un ser formado por Dios a partir de Su llameante Presencia para asistir a la Vida creada por Él en la forma. “Y de sus ángeles dijo: El que hizo a sus ángeles espíritus, ya  sus ministros llama de fuego. “Las huestes celestiales comprenden una evolución aparte de la humanidad por su existencia llameante y la pureza de su devoción a la Deidad y a los Arcángeles y jerarcas bajo cuyo mando sirven. Su función es concentrar, acelerar y amplificar los atributos de Dios en beneficio de Su creación. Cubren las necesidades de los hombres magnetizando la Luz al aura de éstos, intensificando los sentimientos de esperanza, fe y caridad, honor, integridad, valor, verdad y libertad, misericordia y justicia, y todo aspecto de la claridad cristalina de la Mente de Dios.

 

En virtud de la sacralizad de su presencia invisible, el autor del libro de Hebreos dijo: “No olvidéis la hospitalidad, porque algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.” Con lo que abunda en el hecho de que los ángeles sí encarnan y andan  entre nosotros como nuestros mejores amigos y auxiliadores, aun cuando sean unos perfectos extraños.

 

Metafóricamente  hablando, los ángeles son electrones que giran alrededor de la Presencia Solar que es Dios, electrones que han elegido, por Su voluntad, innata en ellos, expandir Su conciencia en todos os planos de la existencia. Los ángeles son electrones que han sido “cargados” de la luz/energía/conciencia del Gran Sol Central para poder ser “electrodos” esto es, pilares de la ardiente presencia de Dios, que operan como “transformadores de desaceleración” de la Luz inefable, para que Sus hijos puedan recibir una porción de esperanza de la gloria que ha de venir en medio de la noche oscura de su situación kármica en la tierra.

 

Los ángeles pueden adquirir forma humana o de “bastoncillos y conos”, o espirales y rollos de energía concentrada que puede ser liberada para la curación personal y planetaria, en respuesta a la llamada de los seres crísticos, literalmente como una transfusión del Cuerpo y la Sangre del Cristo Cósmico dondequiera y cuandoquiera que haya necesidad. Hay ángeles de curación, de protección, Amor, consuelo y compasión, ángeles que asisten en los ciclos de nacimiento y muerte, ángeles del Ojo Omnividente de Dios que empuñan la espada llameante de la Verdad para separar de tajo Real de lo Irreal. Hay tipos y órdenes de ángeles que realizan servicios específicos en la jerarquía cósmica, como los serafines o los querubines, y ángeles devas que cumplen su servicio junto con los espíritus de la naturaleza y los elementales del fuego, el aire, el agua y la tierra.

 

Los ángeles caídos son aquellos que siguieron a Lucifer en la Gran Rebelión y cuya conciencia, por consiguiente, “cayó” a niveles más bajos de vibración y conciencia, ya que, en cumplimiento de la ley, fueron “arrojados a la tierra” por el Arcángel Miguel, y obligados, debido al Karma por desobediencia a Dios y a Su Cristo y por haber blasfemado de Sus hijos, a asumir un cuerpo físico denso y evolucionar en él. Aquí, como dijo Pedro, andan de un lado a otro en busca de cualquier alma, mente o cuerpo que puedan devorar, sembrando semillas de inquietud y de rebelión luciferina  entre los hombres por medio del rock y las drogas, los medios de comunicación y su babilónico culto a la idolatría. Se les conoce con los diversos hombres de: caídos, luciferinos, vigilantes, nefilim, “gigantes de la tierra”, satanistas, serpientes, hijos de Belial, etcétera.

 

Ángel del SEÑOR:

La Presencia de la Deidad en forma angelical.

Los Siete Arcángeles y sus Arcangelinas que sirven en los siete rayos, junto con los arcángeles de los cinco rayos secretos y los jerarcas del decimotercer rayo, son todos Ángeles del SEÑOR que “están en la Presencia de Dios” y son “enviados por Dios” como Sus mensajeros para transmitir la luz (la Conciencia Crística) de ese YO SOY EL QUE YO SOY a Sus hijos e hijas para alcanzar las  dispensaciones que ellos anuncian. A Moisés se le reveló la Presencia YO SOY en la persona de “el Ángel del SEÑOR que se le apareció en una llama de fuego”, y que en realidad era la presencia real del Arcángel Miguel personificando al  YO SOY EL QUE YO SOY. Esta verdad confirma la iniciación que Dios confiera ciertos seres avanzados en la jerarquía celestial para llevar en su persona –en sus chakras y en su cuerpo áurico- el peso de la Presencia de Dios. Sus profetas, Sus mensajeros, Sus seres crísticos han llevado también esta “carga” del SEÑOR cuando se les ha llamado a ser Sus anunciadores visibles en la forma, encarnados y sirviendo junto con los ángeles, los Arcángeles, los querubines, los serafines, a favor de las almas que evolucionan en los planos terrenales.

 

Ángel deva.

Véase Deva.

 

Ángel registrador.

El Ángel asignado al alma para registrar todas sus acciones, palabras, obras, sentimientos, pensamientos –en resumen, su deambular por los planos de la Materia. El Ángel registrador anota los sucesos de cada día y los turna al Guardián de los Pergaminos, que es el jefe de la banda de ángeles conocidos como los ángeles de los anales y de todos los ángeles registradores asignados a las ondas de vida que evolucionan en el tiempo y el espacio.

 

Antakharana.

(Sánscrito para “órgano sensorio interno”.) El tejido de la vida. La red de luz que se extiende sobre el Espíritu y al Materia y conecta y sensibiliza a la creación entera dentro de sí misma y con el corazón de Dios.

 

Anticristo.

Cuando se usa en mayúsculas, la encarnación específica del Mal Absoluto, del Maligno. El morador del umbral planetario. “Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el Anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado a ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo”. El término se aplica también a Lucifer, a Satanás, a los vigilantes, a los nefilim y otros ángeles caídos que “no guardaron su dignidad” y que se oponen al Bien Absoluto. Estos traidores de la Palabra han jurado lealtad a las  potencias de la Muerte y el Infierno y han jurado destruir al Dios encarnado en Su Iglesia, Sus Santos y Sus hijos pequeños.

 

Cuando se usa en minúsculas, persona o potencia antagonista del Cristo, o Luz, en Jesús y los suyos. Adj. Que tiene las características del Anticristo, que niega el potencial crístico en los hijos de Dios, que destruye a las almas pervirtiendo la Persona y la Luz del Cristo.

 

Árbol de la Vida.

El Árbol de la Vida simboliza a la Presencia YO SOY  y el Cuerpo Causal del individuo, así como la conexión, representada en la Gráfica de tu Yo Divino, de los hijos de la Luz con su Fuente inmortal. Se hace referencia a él en el Génesis y con el Apocalipsis: “Y había Jehová Dios hacho nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer: también Árbol de Vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia del bien y del mal.” “En el medio de la plaza de ella, y de la una y de la otra parte del río, estaba el Árbol de la Vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: y las hojas del árbol eran para la salvación de las naciones.” Las doce clases de frutos son las doce cualidades de la conciencia de Dios, que se espera que hombres y mujeres ganen al ir recibiendo las iniciaciones del sendero de la ascensión. Son: el poder divino, el Amor divino y la maestría divina, control divino, obediencia divina y sabiduría divina, armonía divina, gratitud divina y justicia divina, realidad divina, visión divina y victoria divina.

 

Arcángel.

Jerarca de las huestes angelicales; el rango más alto entre las órdenes de ángeles. En cada uno de los siete rayos hay un arcángel que lo preside y que, junto con su complemento divino, una Arcángelina, personifica la Conciencia Divina del rayo y dirige  alas bandas de ángeles que bajo su mando presta su servicio en ese rayo. Los Arcángeles y Arcangelinas de los rayos y la ubicación de sus retiros son los siguientes: Primer Rayo, azul, el Arcángel Miguel y Fe, Banff, en las proximidades del lago Loise, Canadá. Segundo rayo, amarillo, Arcángel Jofiel y Cristina, al sur de la Gran Muralla, cerca de Lanchow, China norcentral. Tercer Rayo, rosa claro, rosa subido y rojo rubí, Arcángel Chamuel y Caridad, San Luís, Misuri, EUA. Cuarto Rayo, blanco y madreperla, Arcángel Gabriel y Esperanza, entre Sacramento y el monte Shasta, California, EUA. Quinto Rayo, verde, Arcángel Rafael y María, Fátima, Portugal. Sexto Rayo, púrpura y rojo, rojo rubí, Arcángel Uriel y Aurora, montes Tatra, al sur de Cracovia, Polonia. Séptimo Rayo, violeta y púrpura, Arcángel Zadkiel y Santa Amatista, Cuba.

 

Arcángel Miguel.

véase Miguel, Arcángel.

 

Arcángel Zadkiel.

Véase Zadkiel, Arcángel.

 

Arcángelina.

Complemento divino y llama gemela (polaridad femenina) de un arcángel.

 

Arhat.

Monje Budista que ha alcanzado el nirvana; el que pasa por las iniciaciones del Buda.

 

Ascensión.

El ritual por el cual el alma se reúne con el Espíritu del Dios Divino, la Presencia YO SOY. La ascensión es la culminación de la permanencia divinamente victoriosa del alma en el tiempo y el espacio. Es la recompensa del justo, el regalo de Dios tras el juicio final delante del gran trono blanco, en el cual todo hombre es juzgado “según sus obras”. Enoch, de quien se dice que “caminó con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios”, pasó por la ascensión; también Elías, quién subió al cielo en un torbellino; y por Jesús, aun cuando su ascensión no tuvo lugar en la ocasión en que las escrituras dicen que en una nube fue llevado al cielo. El Maestro Ascendido El Morya ha revelado que Jesús hizo su ascensión desde Shamballa, después de hacer su transición en Cachemira a los 81 años, en el año 77 d.C. La reunión con Dios en la ascensión, esto es, el término de las rondas de karma y renacimiento y el regalo a la gloria del SEÑOR, es la meta de la vida para los hijos e hijas de Dios. Jesús dijo: “Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre.” En virtud de la salvación (salvation), la “autoelevación” (Self-elevation), la elevación consciente del Hijo de Dios dentro de su templo, el alma se pone el vestido  de bodas para desempeñar el oficio del Hijo (Son) (o Sol [Sun], o Luz) de la manifestación (man:hombre). Por su gracia, Jesús hace que el alma sea merecedora de llevar su cruz y su corona. Siguiendo el sendero iniciático de Jesús, asciende el alma a través del yo Crístico a su SEÑOR, la Presencia YO SOY, de la que descendió.

 

Aspirante.

El que aspira; específicamente el que aspira a unirse de nuevo con Dios a través del ritual de la ascensión. El que aspira a superar las condiciones y limitaciones del tiempo y el espacio para cumplir con los ciclos del Karma y su razón misma de existir a través de la labor sagrada.

 

Astral.

adj. Que tiene o porta las características del plano astral. N. Frecuencia del tiempo y el espacio más allá del físico, pero por debajo del mental, que corresponde al cuerpo emocional del hombre y al inconsciente colectivo de la raza. Debido a que el plano astral ha sido enturbiado por pensamientos y sentimientos impuros, el término “astral” también se utiliza en un contexto negativo para referirse a aquello que es impuro o “psíquico”.

 

Atlántida.

El continente isla que se encontraba donde ahora está el océano Atlántico y que se hundió en el cataclismo conocido como el Diluvio de Noé, hace aproximadamente 11,600 años, según cálculos de James Churchward. Platón la describió vividamente; Edgar Cayce la “vio” y la describió en sus lecturas; Taylor Caldwell la rememora en algunos pasajes de La Leyenda de la Atlántida. Otto Muco, fallecido científico alemán, la exploró científicamente y la autentificó, ¡estableciendo la hora y la fecha de su destrucción (por un asteroide que se impactó en el Triangulo de las Bermudas con una fuerza equivalente a treinta mil bombas de hidrógeno), a las 8:00 p.m. de junio de 8498 a.C.! En sus diálogos, Platón cuenta que “la isla de la Atlántida había un gran y maravillosos imperio” que regía a África hasta Egipto, Europa hasta Italia y “partes del  continente” (se piensa que es una referencia a América, específicamente a América Central, Perú y el valle del Mississippi). Se ha postulado que la Atlántida y las pequeñas islas que la bordeaban al este y al oeste formaban un puente de tierra continuo que iba de América a Europa y África.

 

Aura.

Emanación luminosa o campo “electromagnético” que rodea al cuerpo físico, que a menudo se confunde con el cuerpo astral. Halo o nimbo que se asocia a los santos, que se origina en el alma y en la impronta del alma, y que refleja, por el uso del libre albedrío, patrones celestiales o terrenales. Radiación característica de la vida sensible y de los objetos inorgánicos captada por la fotografía kirlian. Aliento o atmósfera que rodea e interpenetra los cuatro cuerpos inferiores del hombre y sus chakras, en los cuales se registran las impresiones, los pensamientos, los sentimientos, las palabras y las acciones del individuo, incluyendo su karma y los registros de vidas pasadas.

 

El circulo altamente cargado de fuego sagrado que rodea al Cristo, a un Maestro Ascendido, ángel, Elohim o Ser Cósmico que se transfiere por la gracia a cualquiera que lo solicite. Corona espiritual, llamada campo L (Life-field) (capa astral/etérica). Que rodea al hombre y  a la vida orgánica y que regula y refleja la salud, la vitalidad y la longevidad del cuerpo físico u organismo.

 

Avatar.

(Sánscrito avatar “descenso”, de avatar “el descendiente”. De ava- “desde” +  tarati “cruzar sobre”). La encarnación de la Palabra; el descenso o el cruce del Cristo Universal del plano del Espíritu al plano de la Materia. El avatar de una era es el Cristo, la encarnación del hijo de Dios (Vishnu). La Segunda Persona de la Trinidad. El avatar, junto con su complemento divino, shakti, o llama gemela, “prefigura” y “desempeña”, en la conciencia y en los cuatro cuerpos inferiores, el patrón arquetípico de Dios Padre y Madre para la evolución de las almas durante un ciclo de dos mil años. Los avatares principales de una era son dos – los prototipos masculinos y femenino que encarnan o muestran con el ejemplo el sendero de iniciación que designan las jerarquías solares responsables de las corrientes de vida que avanzan hacia el centro del Cristo Cósmico a través de la Puerta Abierta (el Maestro y la Enseñanza) de esa dispensación de dos mil años. Según el karma de la humanidad, el statu quo evolutivo de los hijos de Dios (el progreso del alma o la falta de él durante dispensaciones pasadas) y los requisitos del Logos, los Manus pueden designar a muchos seres crísticos – a aquellos que estén dotados de una Luz extraordinaria – para que vayan como instructores mundiales y señaladotes del camino. Los seres crísticos demuestran, en una época dada, la Ley del Logos, desacelerada por el Manu o los Manus y el avatar a los avatares hasta que sea encarnada mediante su propia Palabra y Obra- hasta que finalmente alcance su victoria cumpliéndose en todas las almas de Luz enviadas a conquistar el tiempo y el espacio en esa era.

 


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